Mein Name ist Christa Thomas, ich bin verheiratet, habe drei Kinder und zwei Enkelkinder und wohne in Sindelfingen (Baden-Württemberg).
Seit 1993 sind wir Gastfamilie für mexikanische Theologiestudenten. 1995 habe ich Mexiko besucht und zwar die Staaten D.F., Hidalgo, Guanajuato, Jalisco, Zacatecas, Durango und Sinaloa. Da ich bei mexikanischen Familien wohnen konnte, habe ich einen etwas tieferen Einblick in das mexikanische Alltagsleben bekommen. In vielen Gesprächen mit Mexikanern konnte ich weitere Informationen über dieses geschichtlich, kulturell und touristisch so interessante Land sammeln.
Diese Homepage soll kein Reiseführer sein, sondern ich möchte schwerpunktmäßig einige Dinge herausgreifen, die für Sie interessant sein könnten, und sie dazu anregen sollen, sich eingehender mit diesem Land zu beschäftigen.
Die Homepage ist wie Sie sehen, noch im Aufbau, soll sich aber kaleidoskopartig nach und nach vervollständigen. Bitte haben Sie dafür Verständnis, wenn noch nicht über jeden mexikanischen Staat Informationen vorliegen!
Sollten Sie spezielle Fragen zu Mexiko haben, bitte schicken Sie mir eine e-mail! Ich werde versuchen, Ihnen weiter zu helfen!
Und nun viel Spaß beim Surfen! Que disfruten mis páginas y hasta la próxima!
Christa Thomas
Cuadernos de viaje (aus ECOS Ausgabe März 2003, Spotlight Verlag GmbH&Co KG 82144 Planegg)
Cena con el Cardenal
Christa Thomas
Àndale pues, tenemos prisa!". Estamos en una fiesta en Tulancingo, una pequeña ciudad ubicada en Hidalgo, a unos 80 km al nordeste de la Ciudad de México. Mi hija ya adulta, mi hijo de ocho años y yo fuimos invitados por varias familias mexicanas, cuyos hijos se habían hospedado en nuestra casa en Alemania. Son estudiantes de teología, que trabajan durante las vacaciones en la fábrica de Daimler-Chrysler del lugar suabo donde vivimos.
Nuestro primer anfitrión en México, el padre Jesús, quiso mostrarnos los "voladores", un ritual espectular de los indígenas: un palo de unos veinticinco metros de altura, arriba una especie de torniquete cuadrado, con un hombre sentado en cada ángulo, y en el centro una plataforma con un flautista. Pasaron algunos minutos, y entonces los voladores empujaron el torniquete para que empezara a girar. Después de unas vueltas se dejaron caer de cabeza, atados solamente con una cuerda, que se desenrollaba poco a poco, de modo que al caer formaron un carrusel vivo.
La barbacoa es otra de los costumbres mexicanas. En ella participamos en Actopan, cerca de Tulancibgo. Entramos en el jardín de una casa sencilla. En el suelo había un hoyo cubierto de tierra. Al quitar la tierra y algunas hojas de maguey, aparecieron unos grandes pedazos de carne de oveja. En el frío de la madrugada probamos la carne tierna, de un sabor excelente.
Continuamos nuestro viaje con rumbo a Guadalajara, la capital jalisciense. En la parroquia donde nos albergamos se celebró la famosa procesión de la Virgen de Zapopan, en presencia del Cardenal de Guadalajara. En mi vida había pensado que algún día cenaría con un cardenal mexicano,!pero así fue! Fui invitada junto con otras personas, y el Cardenal me habló -!en alemán! - de su tiempo como diácono en Murnau (Baviera), una ciudad situada muy cerca de mi lugar de nacimiento.
Para terminar el recorrido, fuimos por la carretera Durango-Mazatlán, cruzando la Sierra Occidental y el trópico de Cáncer. Los mexicanos la llaman el "Espinazo del Diablo" por sus mil curvas. Gracias a Dios tuvimos un divertido y buen chófer, que manejó con gran maestría en las curvas y nos contó un montón de chistes.
Llegamos a mazatlán, un puerto sinaloense a orillas del océano Pacífico, famoso por un corrido: "Ay, qué bonito Paseo del Centenario, ay qué bonita también su Catedral, aquí el pobre se siente millionario, acá la vida pasa sin llorar...".Adiós, México;con tu hospitalidad y amabilidad, tus lindos paisajes y lugares históricos, te echaremos de menos.